Argentina y el FMI: «a un año de la reconciliación»

Internacional 08 de mayo de 2019 Por Trova
Se cumple precisamente un año de la suscripción del ajuste que devolvió a Argentina otra vez, maniatada, al redil del Fondo Monetario Internacional
CUBA MAYO 19


Marina Menéndez Quintero [email protected]

Este miércoles pudo ser un día luctuoso para los argentinos. Por un lado, los funcionarios del FMI han hecho su entrada al país para la cuarta revisión del cumplimiento de los acuerdos pactados entre ambos, lo que podría terminar con una mala calificación que implicaría nuevos apretones de cinturón, o menos dinero; y, por el otro, resulta que se cumple precisamente un año de la suscripción del ajuste que devolvió a Argentina otra vez, maniatada, al redil del Fondo Monetario Internacional.

Muchos no podían imaginar que volviera la pesadilla y, sin embargo, regresó de la mano del presidente Mauricio Macri y su alianza derechista Cambiemos.

Doce meses después, está ahí el costo social de las medidas que el país ha debido «asimilar» a cambio del préstamo por 56 300 millones de dólares que se entregan por tramos, y de los cuales el Fondo había enviado a Buenos Aires, hasta abril, un total de casi 40 000 millones.

Lo que ha representado el empréstito para la ciudadanía se ve a cada rato en las calles, en las movilizaciones y marchas contra la subida en los servicios básicos o el escaso poder adquisitivo; en algunos casos, insuficiente incluso para la compra de medicinas o la alimentación, en razón de lo cual proliferan los comedores populares, desayunos escolares y ollas comunes, en tanto los campesinos han puesto en vigor una protesta provechosa: llevar camiones con vegetales o frutas a la capital, y regalarlas a quienes las necesitan.

Lo reprobable puede que no sea solo el hecho, ya sufrido por Argentina a fines del siglo pasado y principios de los años 2000, de que el nivel de vida de la gente se vaya al fondo de un oscuro agujero, como lo expresan las cifras que proliferan hoy y que dan cuenta, por ejemplo, de que se perdieron 190 000 puestos de trabajo solo el año pasado; y de que el 32 por ciento de los ciudadanos vive hoy bajo el nivel de pobreza, y 6,7 por ciento de ellos en la completa indigencia.

Lo frustrante sería que la macroeconomía no saliera del bache pues, fue para equilibrarla que la nación se endeudó. Y ahí, al parecer, también se ha empeorado. Los números que este miércoles daban vueltas en los medios decían que la inflación, por ejemplo, ha sido calculada por las propias autoridades en 54 por ciento para el cierre de este año y terminó en 47 por ciento el anterior. El índice conocido como riesgo país ha subido de 489 antes del ajuste, a 917 puntos ahora; y la deuda, con relación al PIB, ha ascendido de 57 a 86 por ciento.

Con esta visita, el Fondo Monetario deberá aprobar o no la entrega de otro tramo del préstamo, este por 5 500 millones de dólares. No se sabe qué conviene más…

Algunos opinan que cuando el acuerdo, pactado a tres años, concluya, todos los números de las cuentas argentinas estarán en rojo. Y serán tan altos, que la nación nunca podrá pagar.

Esa es una cara ineludible del costo real.